
Paralizado. Helado. Bloqueado. Ante ti no me salen las palabras, ni siquiera escritas. En mi mente están volando, pero no soy capaz de ponerlas en orden. No hacen falta palabras -y eso que yo creía que hacían falta siempre- cuando todo esta dicho y, al mismo tiempo, todo está por decir.
Estoy absolutamente enamorado de tu voz. Y también de tus silencios. Soy capaz de recordar cuando apareces y cuando te marchas. Cada vez. Tus canciones están metidas tan dentro de mí que no las concibo cantadas por otra persona.
Y a la vez inspirado. Fértil. Iluminado. Fascinado. No puedo mirarte a los ojos, porque entonces desaparece el mundo, y ni oigo, ni veo, ni siento. En tus ojos vidriosos está la razón de mi nostalgia. En esa mirada aparecen todos mis secretos desvelados, mis dudas atendidas, mis inseguridades aniquiladas. En esa mirada están mis sueños y mis ilusiones.
¿Cómo puedo pretender, una vez más, vivir conformándome con un engaño si cada vez estoy más convencido de que eres la única que puede salvarme?
1 comentario:
Ayyy Miguelito, cuánto me gustaría verte ya con novia!!!!
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