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jueves, 24 de junio de 2010

Hipocondria sentimental

¿Se habrán olvidado de mí? ¿Volveré y sentiré el desarraigo? ¿Qué fue de Sevilla? ¿Sigue como cuando me fui? Me dedico en mis ratos libres a elaborar conjeturas sobre lo que puede estar pasando, pero ni aún así consigo elaborar una película creíble de los acontecimientos que me puedo estar perdiendo. Hipocondria sentimental, supongo. A ver con qué me encuentro mañana mismo...

viernes, 11 de junio de 2010

El día que dí el grito

Con gran acierto nos instruía uno de los maestros de la Escuela en el arte de la mala leche y el mal genio a principios de curso. El periodista parece tener un lado oscuro, nazi, reprimido, agrio y demoledor. Y es completamente necesario, porque el mundo sólo te da dos opciones: devorarlo o devorarte.

Hoy me he sorprendido a mí mismo como editor de textos (el que no lo sepa, es el último que lee el periódico antes de la hora del cierre, el que corrige los textos, el último filtro), dando una contestación de jefe dictador. Veía que llegaba la hora de que comenzaran a rodar las rotativas y no estaba el texto que abría con media página la sección de Local. Me pongo a meter prisa y, de repente, la redactora me dice que si quiero ir más rápido que lo haga yo. Sorprendentemente, no me muerdo la lengua, y le grito que no, que lo tiene que hacer ella, pero que tenía que estar listo hace una hora, y que es 'su puto trabajo' y que esto es una redacción y el resultado final depende de todos y no cada uno se ocupa de lo suyo y ya está. La redactora se ha dado la vuelta y ha seguido escribiendo, y lo ha terminado en dos minutos.

Lo peor o lo mejor, según se mire, es que en ningún momento he pensado que me estuviera pasando de la raya. Estamos trabajando, y no puedes morder mi mano, que es la que te da de comer, como a mi no se me ocurrirá morder la tuya cuando tu seas jefa. Realmente este año sí que me está cambiando, pienso que para bien. Para Jose e Isa, los que me han visto morderme los labios más veces, por fin he conseguido abrir la boca y decir las cosas. Llego tarde, pero llego, podéis estar orgullosos.

sábado, 26 de diciembre de 2009

Per secula seculorum

Por los siglos de los siglos, amén. Como biblias abiertas de par en par algunos de nosotros, que hemos vivido la experiencia de ser catequistas, hemos sufrido la tentación de hablar ex cátedra, de pronunciar sentencias irrefutables a pesar de que apenas superamos la veintena. Es imposible ser tajante en esto que vivimos en el día a día y que llamamos cristianismo. La duda no es la antagonista de la fe, sino que es parte intrínseca de lo que nos hace cristianos, de ese impulso, de ese soplo que da vida, como el que recitó al oído de San Gregorio Magno las notas del canto más místico que han escuchado los cielos (reflejo, no olvidemos, de aquella 'música de las esferas' tan profana y científica que recuperó San Agustín de los clásicos griegos).

Como prodigios de la naturaleza, sentimos la necesidad de dar ejemplo por encima de decir lo que se nos pasa por la cabeza. La prudencia y aludir a la "respuesta correcta y oficial" a veces nos hace separarnos de esos pequeños que nos escuchan una hora a la semana. Poco más vivido tenemos que ellos, sin embargo somos responsables del enfoque de sus vidas. Por algunos pasaremos como la lluvia pasa por los adoquines de una calle, a otros los decepcionaremos, porque no somos lo que esperan de nosotros, a otros los heriremos quizá porque sienten que no somos auténticos, y a otros, los menos, les haremos que den una vuelta a sus vidas.

Qué tremenda labor ésta, la de ser hombres del hoy y crear hombres del mañana sin entrar a menudo en contradicción con determinadas facetas de lo que creemos. A pesar de que pueda parecer que le doy a la religión una dimensión únicamente utilitarista, lo cierto es que para mí la religión debe existir para cambiar el mundo. Para hacer un mundo mejor. Si no conlleva esa faceta como el eje maestro en torno al cual giran los ritos, los textos, los símbolos y los cantos... ¿qué sentido tiene? No es el adorar, no es la estética, no es el placer propio, es sólo el afán de crear un mundo mejor, el creer que estamos aquí por una sencilla razón.

Nuestra labor no es la de ser biblias andantes, sino la de ser Palabra viva, acción, movimiento, realidad. Espadas que corten las vendas del pasado de los ojos del mundo. Dejemos de defender nuestras creencias con textos que no están al día y que Jesús nunca pronunció, defendamos esta maravillosa forma de ver la vida con el estandarte de la sensatez, con discusión y no con asentimiento por vagancia, recemos con el corazón y con el pensamiento, dudemos hasta caer agotados y no caigamos en lo que todos quieren oír. Demostremos con nuestras propias manos que los estereotipos no existen, que somos gente del hoy, hablemos de medicina, de política, de periodismo, de las artes... Renovemos, renovemos y renovemos: el Evangelio nunca se queda antiguo, siempre es nuevo.

Si la Iglesia vive un tanto desfasada es normal si evaluamos el peso que tiene en la sociedad, el enorme engranaje que posee y la gente que carga a sus espaldas en esta Vía Dolorosa de preciosa comunidad directa hasta los cielos. Pero catequistas, los que a veces creemos que venimos de vuelta de todo, la mitra también la llevamos nosotros. La democratización de la Iglesia de Pedro nos hace tan partícipes como culpables de sus errores: su responsabilidad es la de cada uno de nosotros, y somos nosotros los encargados de reconducir, de defendernos con armas limpias, de abrir los oídos para escuchar lo que nos grita el planeta.

Catequistas como yo: la solución no está en poner barreras, sino en encontrar los rayos de luz del otro lado del muro y abrirles paso para que entren en este hermoso proyecto. Si sentimos que nos alejamos del mundo actual, algo estaremos haciendo mal. No creemos periódicos sólo para católicos, eso es como si para sentirnos integrados nos separáramos cada vez más; no creemos partidos políticos, no pongamos trabas a los que no creen como nosotros, no nos distanciemos y nos sumerjamos en la cueva. Nadie nos persigue: no hay necesidad de catacumbas en el mundo libre. Seamos predicadores de la Buena Nueva (Buena porque es hermosa y adora por encima de todo al Ser Humano y a la Creación, y Nueva porque siempre resiste a los tiempos, porque su mensaje es universal y trasciende todas las eras y gobiernos).

Somos afortunados de poder clamar a los cuatro vientos un mensaje tan prodigioso, pero a veces nuestro conformismo, paradójicamente, nos hace decir que sí sin pensar, y con ello perdemos el entusiasmo y la lucidez para transmitir Vida. La Vida que reside en la alegría y en la sencillez de ese mensaje que vive en el HOY, en este preciso momento, y que siempre es moderno y avanzado.

Pero nos empeñamos en rizar el rizo, en poner el pan de oro por encima del servicio, el incienso por encima de la mano agrietada por el trabajo. Y por eso, además de cristianos, tenemos la necesidad y la obligación de ser profesionales libres, porque seguir a Cristo es libertad. Y podemos ser médicos y no asistir a manifestaciones del Foro de la Familia y creer que el debate es el camino, y podemos ser periodistas y saber que la Iglesia se equivoca y que los medios de la Conferencia Episcopal le hacen más daño a la sede de Pedro que favores, y podemos ser maestros y enseñar a los herederos del mañana algo más que el Padre Nuestro, y educar en valores y en que el servicio es la base de nuestra fe.

Podemos ser marionetas que asienten por costumbre o podemos ser auténticos, despojarnos de la máscara y convencer no con literatura y boato, sino porque realmente nos arde el fuego del Evangelio en el pecho, y nos duele la responsabilidad. Sólo podemos seguir adelante: no dejemos que el Amor con mayúsculas desaparezca porque preferimos encerrarlo en una jaula antes que exponerlo orgullosos al mundo.

sábado, 13 de diciembre de 2008

Historias de la Fcom: Encierro a la boloñesa

Los Bolonios han tomado mi facultad. Pasando la copistería puede leerse: "sala de dormir", "sala de estudiar"... en las puertas de los seminarios de la planta baja. Llevan desde mediados de semana encerradicos en la FCOM.

Las pintas de los personajes son para verlas. Hacinados (cuatro gatos, no os vayáis a creer que más), los Bolonios observan desde el otro lado de la puerta, desde ese ojo de buey tras el que se esconden estos cansinos sujetos.

Aún recuerdo los principios, cuando las asambleas estaban llenas de gente interesada. Ahora ya no queda nada: los Bolonios luchan como inútiles contra algo imparable. Encima se hartan de colgar fotocopias demostrando el bien que le hacen a la Humanidad (ay si no hubiesen existido los Bolonios!), fotocopias que por otro lado no te provocan otra cosa que el pensar "qué flipaos están...".

A la luz del trabajo de investigación de los compañeros de Punisheando, la única cosa que me queda por decir es: enhorabuena, queridos alumnos de la Facultad de Comunicación. El Aula de Cultura tiene que recortar el presupuesto para pagar las pancartitas hechas con papel de envolver que los Bolonios han distribuido a modo de murales por tooooda la Facultad. A cual más tonta, surrealista y confusa. Se han hecho con el puesto de Delegación de Alumnos y nos hemos quedado tan panchos. A partir de ahora pagaremos los bocadillos de jamón de los Bolonios en las laaaaargas noches de los encierros. Pobrecitos lo que sufren.

Lo peor es que me parece un insulto que intenten compararse a los que protestan por la desaparición de sus carreras, precisamente cuando Bolonia va a traerles (a ellos que lo disfrutarán) un modelo de enseñanza con alta valoración de las prácticas, algo que ya hacía falta en una carrera como Periodismo.

En fin, que si queréis seguir viviendo del cuento (una de las razones contra Bolonia es la oposición al control de la asistencia a clase), me parece muy bien, pero no a costa de becas de gente que realmente lo necesita cuando tú estás rascándote en el parquecito de detrás, o a costa de paralizar las clases cada vez que os venga en gana para hacer asambleas que lo único que nos hacen es perder el tiempo.

Retiraos con dignidad, Bolonios de la FCOM, antes de que os arrolle vuestra causa, convertida por vosotros mismos en una vulgar pantomima sin norte.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Huelga a la boloñesa


Cuando veo los carteles de papel marrón (de esos rollos grandes con los que se envuelven las cosas que se rompen), me echo a temblar. Cuando hay un cartel de esos en mi facultad significa que los de Bolonia vuelven al ataque. Parece que cierto sector de la Universidad de Sevilla (la UPO está más que rendida) no se rinde ante la adaptación de la Hispalense al modelo europeo de educación superior. Reducción de becas, privatización de las carreras a través del patrocinio de empresas, fin del espíritu crítico...estos son algunos de los motivos que esgrimen los contrarios al Pacto de Bolonia para echar abajo la europeización de la enseñanza universitaria.

Lo cierto es que últimamente la Universidad está a la que salta (¿recuerdan las manifestaciones contra la LOU, la puerta del siglo XVIII destrozada en el Rectorado por el atropello de los manifestantes?). Cualquier momento es bueno para montar una plataforma en favor o en contra de algo. Y los "boloñeses", como yo los llamo (conocidos por su afición a la "asamblea sorpresa"), no se han quedado atrás, y lo que empezó como un movimiento que atodos nos ilusionó en la Facultad de Comunicación, ahora no es más que una pantomima que nos libra de ir a clase de vez en cuando.

Y mañana hay organizada una huelga de estudiantes (que en el resto de facultades casi desconocen) para ir todos de la manita hasta la Calle San Fernando (ahora que es peatonal, es que parece que incita a la manifestación) a "luchar" contra Bolonia (pobre Bolonia, que culpa tendrá ella de toda esta movida...). Así que los boloñeses, que no se conforman con haber perdido con su mal planteamiento el apoyo de los profesores y el Decanato para la causa, y haberse ganado el espaldarazo de buena parte del alumnado (recuerdo la manifestación/cacerolada justo debajo de las ventanas de la Biblioteca en plena época de exámenes y con la sala a rebosar de gente agobiada), siguen con su "No a Bolonia", cuando la mayoría hemos asumido rendirnos a la evidencia de que es algo inevitable, y empezar a ver el lado bueno de lo que el Espacio Europeo de Educación Superior pueda ofrecernos.

Al principio hasta creía en aquello del "No a Bolonia", pero se me han quitado las ganas después de tanto despropósito. No sé si será que a fin me está llegado la madurez. O que se me ha indigestado la boloñesa...

miércoles, 5 de noviembre de 2008

El sueño cumplido

La Casa Blanca ya tiene un nuevo inquilino (¡y qué inquilino!). El insomnio que me mantuvo anoche pegado a la televisión siguiendo estado a estado el desarrollo de esas elecciones americanas que pasaban las fronteras de los EE.UU., mereció la pena con tal de ver como Obama se acercaba poco a poco, en una batalla ganada voto electoral a voto electoral, a la mansión neoclásica más importantes del mundo.

Anoche muchos decían que se había cumplido el sueño de Luther King. He de admitir que no creí que se cumpliera. Una nación que había dejado votar a sus mujeres a principios del siglo XX, pero que no se lo había permitido a los afroamericanos hasta los años 60, era un dato a considerar. Y por ello, a pesar de mis deseos, pensab que América no estaba preparada para poner a un negro en el Despacho Oval. De ahí mi sorpresa al darme cuenta de que los norteamericanos han votado por encima de prejuicios como la raza para tener el presidente que EE.UU. necesita.

Anoche no hacía más que cambiar de cadena para ver quién se acercaba más a la actualidad. Gabilondo en Cuatro ("aunque no te interese mi opinión yo te la cuento, y además al principio del informativo, no vaya a ser que te la pierdas") estaba eufórico, con datos arriba datos abajo. Virginia, Pensilvania, Carolina del Norte, Florida (con la pájara electoral que le caracteriza), Ohio...ayer me aprendí la mayoría de los estados (algo que no se estudia en geografía en los colegios), algo que creo me hizo mucho bien, porque no tenía ni idea.

Realmente fue una noche trepidante, y terminó con una buena noticia no sólo para EE.UU, sino para todo el planeta. Porque anoche, quien votaba en los Estados Unidos era el Mundo, y pudimos respirar un poco más tranquilos cuando nos concedieron 4 añitos de demócratas. Ahora sólo queda esperar a que Obama, triunfante, mueva las piezas del tablero...aunque haga lo que haga, no es muy difícil superar a su predecesor...

lunes, 3 de noviembre de 2008

Algo está cambiando

Será mi paso por el Diario, o será que ahora estoy más informado que antes, pero lo cierto es que Sevilla me está sorprendiendo con la oferta cultural. Vale que no tenemos la oferta cultural de Barcelona, pero es que, señores, no somos Barcelona.

Hace unos meses era yo el primero (y además de manera muy repelente) que despotricaba contra lo que hacía el Ayuntamiento (yo creía que nada) por convertir Sevilla en una ciudad de altura (y no por poner la noria y el Metropol Parasol precisamente, por cierto, proyectos que apoyo).

Sin embargo, será que ahora sí estoy al día de la cultura y por ello estoy que desde julio no puedo cerrar la boca de la sorpresa. Entre el blog de Sevilla Ad libitum y mi consulta diaria a las programaciones de los centros artísticos de la ciudad, no me pierdo una, y lo que me sorprende es cómo hay tanta cosa en Sevilla y yo me la estoy perdiendo.

El Maestranza raro es el día que tiene el teatro libre: conciertos de cámara, ballet, ópera, ciclos, zarzuela, sinfónica, recitales, conferencias, charlas, ruedas de prensa...la sala del Arenal es un hervidero que además, desde que cuenta con la presencia de Halffter, programa una exquisita selección que está elevando tanto a la Sinfónica como al Teatro a un nivel con el que ni siquiera soñábamos (valga de prueba el éxito de De los cañones a las estrellas de Messiaen el pasado jueves). Al Maestranza se le suma el Central, un centro de referencia para todo aquel que quiera estar a la última en cuanto a escena (ciclo de jazz, flamenco, música contemporánea, y por supuesto, teatro); el Teatro Álvarez Quintero, dedicado a la música y en el que Cajasol ha configurado una temporada bien estructurada; el Palacete de Juventudes Musicales en el Parque de María Luisa, que apuesta por conciertos solísticos de jóvenes promesas de la ciudad, la Casa de la Provincia, con los lunes dedicados a los músicos (preferentemente de la Academia de la Fundación Barenboim-Said)...

El teatro no se queda atrás, y además del Festival de Artes Escénicas (Fest) que se celebra en primavera, y de las numerosas salas que apuestan por el teatro independiante como La Imperdible, este año contamos con el recién reabierto Teatro Duque y el nuevo centro de investigación teatral de TNT Atalaya, uno de lo seguros referentes futuros de la escena española. Además por supuesto, de la programación siempre interesante a la par que clásica del Teatro Lope de Vega y de las Atarazanas.

En cuanto al arte... pues qué decir.El Ayuntamiento ha tomado por hermosa costumbre inaugurar las obras terminadas con exposiciones escultóricas a pie de calle. Los sueños de Colón de Gabarrón y las cabezas mitológicas de Igor Mitoraj se pasean por la Plaza Nueva, Dalí se expone triunfante en un Salvador no menos glorioso y las Meninas inauguraron una Alameda remozada y novedosa. Además, hoy hemos podido saber que pronto estarán aquí las esculturas de Rodin que ya decoraron la Calle Larios de Málaga. Y como hito pictórico, las prodigiosas pinturas de la Hispanic Society de Sorolla que albergó el Bellas Artes y que registró un récord de visitas. Todo esto por no hablar de la tercera edición de la Biacs, una cita internacional con el arte contemporáneo que en sólo 6 años se ha transformado en un punto de referencia en el calendario, al igual que la ya concluida Bienal de Flamenco.

La arquitectura no se queda atrás, y proyectos como La piel sensible, la radical transformación de la Avenida de la Constitución y la Plaza Nueva, o la recuperación integral del río como la gran calle de Sevilla, son sueños que, poco a poco, se hacen realidad. Y encma este año hasta tendremos Circo del Sol en invierno.

Con esto no quiero quiero hacer apología de nuestro alcalde, ni lanzar flores a los funcionarios municipales a su paso. Pero hay que agradecer que esta Sevilla se esté adaptando a los tiempos, y que haya eventos más allá de la Puerta del Príncipe de la Maestranza y de los graderíos del Ruiz de Lopera (para mi se sigue llamando Benito Villamarín) y del Sánchez Pizjuán.

viernes, 31 de octubre de 2008

El verdadero terror de la Noche de los Muertos

En mi afán por castellanizar cada palabra que cojo siempre que tenga su referente en español, hoy me enfrentaba en el telediario con la festividad de Halloween, a la que yo llamo mejor (y de manera mucho más literaria) Noche de los Muertos.


No es esta entrada para exaltarme sobre lo bien o mal que me parece esta fiesta estadounidense felizmente importada para el regocijo de tiendas de disfraces y demás establecimientos escasos de clientela en Sevilla por el poco arraigo del carnaval en la ciudad. Esta parrafada se debe a lo que significa Halloween (yo me disfrazo, o sea que no soy yo nadie para criticar), y a lo que entendemos por terror.


Ayer todos los jóvenes como yo con los que pude hablar sólo me contaban lo que harían o dejarían de hacer en esta noche: los disfraces, las fiestas, el lote, que iba a caer la de Dios, que daban 100% de probabilidad de lluvia... En fin, que no pintaba bonita la cosa. El terror se había apoderado de ellos como si celebraran su propio cumpleaños, como si la fiesta fuera un festival que lleva haciéndose toda la vida.


Pero yo tenía ayer otro concepto del terror. La víspera si que podía haberse convertido en la Mañana de los Muertos. Me desperté, y en el ordenador encontré una noticia impactante: Atentado de ETA en el campus de la Universidad de Navarra. Sin dudarlo, leí la noticia, y la aterradora historia de la llamada de alerta, que hablaba de "una bomba en el campus", pero no decía de que universidad ni de que provincia. En ese momento pensé la barbaridad que suponía desalojar todas las universidades de España al mismo tiempo, teniendo en cuenta que centros como la Fábrica de Tabacos (Rectorado de la Hispalense) es un laberinto de pasillos y puertas difícil de desocupar, y en el que residen más de 5 carreras, entre ellas la abarrotada Derecho.


Imaginé el terror de la policía intentando averiguar la localización de la bomba, y los ví volviéndose locos, ordenando una evacuación a nivel nacional.


Pero la bomba estalló. Junto al edificio central de la Universidad de Navarra, un coche voló en mil pedazos, y el fuego salía de las alargadas y ya destrozadas ventanas de la universidad pamplonica. Miles de estudiantes desalojaban el campus en una extraña quietud, en un orden que nos hace romper en pedazos las imágenes estereotipadas de gente corriendo de las películas de catástrofes. Una muchacha, carpeta en mano, se volvía a observar las llamaradas saliendo del Edificio Central de la institución, sin terminar de entender el porqué.

Recuerdo que hace unos años, cuando iba a empezar la carrera, mis padres pensaron en mandarme a Pamplona a estudiar. "La mejor facultad de Periodismo de España", decían, y era cierto. A punto estuve de marcharme, pero al final se quedó en otra de esas locuras que nunca termino de aceptar.

Ayer sí fue un día de terror, de llamas del infierno, de demonios vestidos de corderos, de llamadas que vaticinan la muerte y de caos. Esta noche, hacemos sólo el paripé, le quitamos hierro al asunto: a todos nos gusta asustar, quién lo niega... El problema está cuando el que asusta no se quita el disfraz cuando acaba la fiesta, y se cree su papel. Un papel que vimos y que no nos gustó, por mucho que quiera hacernos ver que el telón de la función no caerá hasta que del miedo, cedamos.

viernes, 27 de junio de 2008

El silencio que trae el calor...

Acostumbrado ya a los 40 grados que se respiran en esta, mi Sevilla de mis amores, no me queda otra que resistir a golpe de aire acondicionado y filosofía, pensando que si esto es junio, no quiero ni pensar en agosto...

A la gente se le quitan las ganas de hablar y de pelearse con el calor (¿o la calor?) y estamos muuucho más tranquilitos. La crisis que tanta guerra dió al principio de los exámenes parece que nunca hubiera existido. A pesar de las últimas declaraciones del Presidente Trichet del Banco Central, aquí no se ha oído ni una mosca. Los populares han dejado los libros y las mochilas en Valencia tras el Congreso Nacional, y Rajoy se ha ido a la playa sabiéndose candidato (ha pasado limpio al siguiente curso). Le ha dado un premio a sus amiguetes de siempre, y ha castigado a los que tuvieron mala actitud en clase; y sin más parafernalia, los ha mandado de cabeza a Benidorm.

Peor le ha ido a nuestro presidente, que tras unos cuantos sustos, tendrá que estudiar este verano para septiembre en Moncloa. Entre los transportistas, el desabastecimiento, los medios que se le echan encima y demás detallitos sin importancia; al pobre lo traen por el camino de la amargura. Menos mal que la Ministra Aído ("miembros y miembras de esta asamblea"), se queda con él en Madrid tostándose al sol de la Castellana cual lagarto. A otra que le ha quedado lengua...pero que les voy yo a contar a mis compañeros periodistas que no sepan.

Hace semanas que no se oye hablar de trifulcas de verdad... y ahora va el pleno vasco y le aprueba a Ibarretxe lo del referéndum. Por Dios, que estamos en verano, ¿es qué los independentistas nunca descansan?. Y pensar que el tema de nuestra prensa local es la gente que se queja del botellón...A veces ya no se sabe quienes son los que beben y quienes no.